Viva pese a la muerte; Frida Kahlo Oaxaqueña
Foto: Dulce Poblete
Dentro de un sinfín de productos, inmersa entre locales, puestos y vendedores ambulantes, en el área de comida se encuentra preparando variedad de platillos “La Frida Kahlo Oaxaqueña”.
Beatríz Vasquez Gómez, fue conocida por las personas que navegan en redes sociales por su parecido y caracterización a Frida Kahlo, a partir de ello ha recibido en su fonda a todos los que buscan desde una fotografía y hasta entablar una plática con ella.
En un comedor donde ofrece los platillos típicos oaxaqueños, Vásquez Gómez mejor conocida como la Kahlo Oaxaqueña narra que desde niña tuvo el gusto por usar flores en sus peinados, sobre todo por su padre, y desde niña inició a vestirse así, aún sin conocer a Kahlo.
“Yo no la conocía, me decían que me parecía mucho pero nunca lo creí”.
Sus padres fueron quienes sin saber, la enseñaron a vestir de esa manera, “la cocina me gusta, es heredado de mis padres, ahora, mis hijos se desempeñan en otras actividades pero a mí me gusta estar aquí”.
Con una sonrisa, narra que desde hace años le comentaban de su parecido con la pintora, sin embargo aproximadamente hace 20 años cuando una persona le obsequió un libro que narraba e ilustraba a este personaje. A partir de eso momento se empezó a marcar las cejas.
Con cada pregunta que se realizó entre la multitud que acude día a día a comprar u ofrecer sus productos al mercado de Ocotlán, Vasquez Gómez contesta con humildad y narra anécdotas que dice “no es por presumir, pero aquí han llegado personas hasta de otros continentes para tomarse una fotografía conmigo”.
Cuenta las miles de veces que ha escuchado la frase “Como es que alguien puede seguir vivo, incluso después de la muerte”, relato que estudiantes, coleccionistas, turistas e historiadores han dicho al sorprenderse por su gran parecido.
Con un manto que da la bienvenida a la cocina de Frida Kahlo, señaló que hay muchas personas que la quieren, otras, incluso en el mercado que no por su forma de vestir y la cantidad de personas que llegan a su comedor, pero ella con una sonrisa dice “no soy monedita de oro”.
Pese a las críticas que pudieran llegar a hacerle, señaló que se siente tranquila y orgullosa de parecerse a una pintora que fue en su época todo un ícono, por lo que no le molestan las envidias.
Comentó que a participado en sesiones fotográficas, en el campo y en ciudad, la han entrevistado para diferentes medios de comunicación, además que, actualmente una joven de México le está haciendo un libro.
